15 de enero de 2013

Me traje esta soledad que es la de no estar solo, la que se invita sola a sentar en mi mesa, la que sienta cabeza, la que duele en los huesos, la que nunca me besa pero me llena de besos.
Este "aca nomás" a nueve horas de casa,que siempre se me pasa por querer ir sin frenos. Este más sin un menos, este ramo de espinas que no llega ni siquiera a la esquina.
... Pero me encantó tu pueblo y tu boca estrellada, tu sonrisa iluminada y tus brazos abiertos, tu sueño despierto y tu yerba lavada, y verte más que nada. 

(Convídame un matecito más. Después nos vamos a ver el cielo y si me animo te cuento cuánto, cuánto me gustás).

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