En el pecho un corazón que no siente, no siente muy bien, parece tener ganas de abandonar.
Crees divisar la felicidad, esperándote en la esquina. Pero las piernas no te funcionan, y te persigue la rutina.
Y la gente espera ansiosa, que vos la subas a tu ascensor, y se complican más las cosas cuando se descompone el motor.
¿Quién va a limpiar la mugre que está juntándose adentro?
¿Y cuándo va a ser el día en que la vida me tire un centro?
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